Últimas noticias

Sobre la edad del hombre

Artículo 179

La teoría

SERRATE-ROYO

Sobre la edad del hombre.

La edad es tan variable como el tiempo.

Los distintos puntos de vista nos llevan a encontrarnos con la edad que aparentamos tener y tenemos, pero está la que nos echan los demás por nuestro estado físico, la genética es lo que importa.

Esta teoría, tonta en sí, es una especie de juego que certifica el cambio de edad que acaba ajustándose a la edad física e intelectual, aunque tampoco suelan coincidir entre ellas.

Mi amigo-hermano Carlos Serrate, el día de su cumpleaños, tras felicitarlo me dice: Ya ves, 37, bueno, cumplo 73, pero tengo el cuerpo como de 37.

En el caso de las damas, la cosa cambia, puesto que no juegan con los años, llegado el caso hasta les molesta que preguntes por ellos.

Si continuamos con la escala que nos ocupa, la del 37, ésta nos viene a decir que el tiempo pasa de sónico a supersónico en tan solo 7 años.

Así pues, continuemos con el siguiente cumple, pasas al 74, es decir al 47.

Luego la escala demuestra que, en esas edades, en la menor, subes 10 años cuando cumples tan solo uno más. ¡De golpe!

Al cumplir los 75, pasas a tener 57, en la menor, y un año más tarde pasa a los 67.

Cuando cumples los 77 empatas y cumples 77 por arriba y 77 por abajo.

Cuando llegan los 78, por abajo superan tu edad real: 87.

Al cumplir los 79, tu edad “más joven” te abandona y advierte de que eres un tipo que debes de cuidarte al máximo, puesto que tu indicativo menor señala el 97, y eso es para estar muy alerta.

No dejes de moverte nunca, sube escaleras, cuéntalas, al bajar habrá las mismas, pero verás la diferencia que hay, bajar es más peligroso: Ahí es donde debes de coger el ascensor, para descender. Y bajando recuerda que has estado en la cima, que has subido sin oxígeno, al menos eso espero. Piensa en lo que has luchado, en los que te has cruzado por el camino, en los que te han ayudado, en los que has animado… Piensa en los que te aconsejaron y te dijeron que el tabaco, el alcohol y las drogas eran nocivas, en los médicos que te trataron y guarda un sitio para recordar a los que se fueron, porque sus recuerdos viven en ti. Verás que esa bajada en ascensor te ha servido de homenaje a todos los recordados y te invadirá la alegría al abrirse la puerta del “descensor” y la de encontrarte de nuevo con el futuro. Con la vida en la puerta de la calle.

Manolo Royo, humorista www.manolo-royo.com

Artículo anterior Titulares

About The Author

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *