Hoy 17 de diciembre, entre otros, la Iglesia celebra la fiesta de los jóvenes, Ananías, Azarías y Misael, y de Daniel el Profeta
Ananías, Azarías y Misael, jóvenes judíos en exilio en Babilonia (siglo VII a.C.), se convierten en funcionarios de Nabucodonosor. Negándose a adorar la estatua del Rey, relata el Libro del Profeta Daniel, son arrojados en un horno ardiente, donde caminan tranquilamente en el fuego, junto a un ángel, alabando al Señor.
Daniel, judío de noble familia, es deportado a Babilonia ( siglo VII a.C.). Por su sapiencia y capacidad de interpretar los sueños se vuelve funcionario de Nabucodonosor. Profetiza la caída del Impero babilónico. Fiel a la tradición de los padres, fue echado a los leones, pero Dios lo salva.
