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Hombre blanco, lengua de serpiente

El pasado fin de semana, Pamplona asistió a dos conciertos de Joaquín Sabina, en su gira, Contra todo pronóstico. Sonaron a despedida de los escenarios del chico del bombín. Aunque el “madrileño” de Úbeda, como buen taurino, puede se nos marque un Antoñete y vuelve a los ruedos.

La prensa local ha tratado profusamente ambos recitales, y algunos hemos recordado su primer concierto en Pamplona en otoño de 1981. Es cierto, que se instaló una carpa en Yanguas y Miranda para conciertos, en donde se ponían las barracas sanfermineras por aquel entonces. Aunque también, no sentíamos los efectos del calentamiento global. El otoño, invierno y primavera pamploneses eran más “barojianos”, fríos, húmedos y muy grises. Y algunos conciertos se desviaron a otros locales.

Mis recuerdos son de un barracón en la Rochapea, junto con Zipi, Pimi, Liza, Obolo y Mc Body, fuimos del par de cientos de personas que asistimos a aquella efeméride. Allí Sabina, genio y figura, apuntaba maneras, y pidió un poco de vino para entrar en calor y preparar la voz. Al poco, en el escenario aparecieron media docena de botellas que circularon también entre la concurrencia.

La Mandragora no era un conjunto, era el nombre del primer disco, en honor a un local madrileño donde tocaban tres cantautores (Krahe, Sabina y Pérez, arropados por el guitarrista Antonio Sánchez). Se habían hecho algo conocidos al aparecer en el programa de Fernando García Tola, Esta noche, presentado por Carmen Maura, y aquel “Nena, tu, vales mucho”.

Aunque Pérez poseía la mejor voz, con el tiempo Sabina ha sido el más conocido. Krahe era el que más nos entusiasmaba a la mayoría, por sus letras, sarcásticas y agudas. Sin embargo, cayó en desgracia. cuando en 1986, criticando el cambio de rumbo ideológico de Felipe González respecto a la OTAN, lanzó la canción Hombre blanco con lengua de serpiente.

Hoy en día, esta expresión es de total actualidad. La modernidad líquida, a puesto de moda el cambio de opinión, convirtiendo la “flexibilidad ética” en una virtud. Fundamentalmente porque en la escala de valores el bolsillo es lo primero.

Tenemos al chico de la parpusa en Marrakech intentando vendernos la moto de la amnistía, o como se la quiera nombrar. Y se hacen juegos de palabras entre amnistía y amnesia.

El perdón, tras los indultos, la eliminación de la sedición y la modificación de la malversación, es el último paso de la vieja técnica de calentar el agua poco a poco con la rana o los caracoles en la olla. O la última rodaja del salchichón de Alfonso Guerra.

Mientras, para desviar la atención, tenemos el uso y abuso de las lenguas cooficiales. Olvidándose del bable, la lengua aragonesa, el silvo gomero, …, y el caló. La minoría gitana es la gran olvidada siempre.

Chivite habla de ”no llevarnos por la polarización” y “celebremos nuestra diversidad centrándonos en lo que nos une”. Algo extraño, si tengo una lengua en común y debo emplear un traductor. Y al día siguiente el “señor” Alzorriz dice que “se pueden evitar las llamadas”. Así se acoge al otro.

Cuando lo urgente es entendernos, lo importante no decir tonterías, y lo anecdótico o superfluo el idioma en el que se dicen. Hacemos relevante el cómo lo decimos y nos olvidamos del qué.

Así nos cuelan que el FC Barcelona traslada su sede a Países Bajos para cotizar en la bolsa de Estados Unidos, y nadie dice nada y a Ferrovial le cayó la del pulpo.

La lengua de serpiente es una afección frecuente en nuestra sociedad, especialmente en el panorama político y empresarial. Ya se sabe, dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición. La relación que hay ente políticos y empresarios es muy estrecha, unos buscando puertas giratorias, otros contactos para sacar adelante sus proyectos. La Cámara de Comptos acaba de señalar el aumento significativo del número de partidas de subvenciones nominativas de 2022 respecto a 2019 ha habido un incremento de 163% (de 158 a 416). ¡Viva la transparencia! En esto consiste el progreso, de algunos, claro.

Ya no quedan cantautores. Y quien habla es expulsado del grupo, tras Leguina; ahora sin aviso previo, Nicolas Redondo.

Ante este panorama sólo nos queda entonar:

“Lo que antes ser muy mal. Hoy resultar excelente

Ahora tú mandar nación, Ahora tú ser presidente.

Hombre blanco hablar con lengua de serpiente.”

Jesús Bodegas Frías, Ldo. Ciencias Biológicas

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