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El trabajo no es solo un sueldo, pero sí es salud

Afortunadamente, muy lejos ya de la etimología latina de lo que supuso la evolución de la palabra trabajo: “Trabiliere”= tres palos que formaban la cruz de los esclavos… El trabajo nadie lo duda, es salud, desarrollo personal y social y aporte de nuestros talentos a la sociedad a la que servimos, por eso el trabajo nos hace felices, y como he señalado en otras ocasiones, nos hace felices si somos capaces de controlar el estrés y el perfeccionismo. Incluso en las últimas investigaciones, “nos hace felices, aunque no trabajemos que aquello que nos gusta”.

Pero trabajar, no es nunca solo un suelo, aunque también; pero jamás eso solo… Toda nuestra vida de adulto se desenvuelve en torno al trabajo, aunque uno no cobre; porque muchas personas sacan del trabajo la experiencia, nuevos aprendizajes, relacione sociales, diversión, compañía y creatividad continua…¡Por supuesto que también entraña peligros, en los que sin querer entramos de manera súbita en un estrés, en un perfeccionismo exagerado, en celos de ascensos merecidos y no consumados…! Pero el trabajo es en sí mismo un sueldo, un sueldo social, personal y sobre todo emocional. ¡Estamos mejor trabajando, en la vida rutinaria del día a día, que es ganar salud además de independencia personal y cooperación con la sociedad en la que vivimos! Cuántas veces observamos que cuando el trabajo desaparece, desaparecemos con él. Me decían unos amigos en la calle, qué tal vives jubilado; y ellos sin dejarme responder seguían el discurso que nadie se lo compra: “Te jubilas, te paras de la vida, te bajas de un tren en marcha, casi de repente, y te sientes que ya no perteneces ni a la vida, ni a la sociedad… ¡El mundo de los demás ya no es tuyo, no te perteneces!” Es un concepto que no hemos sabido madurar, ni proyectar como sociedad moderna y de progreso.

Todos sabemos qué sentimientos y emociones nos produce cada día, cuando el despertador nos conecta con la realidad y debemos ir a trabajar… Un trabajo bueno o malo, nos hace más o menos felices, ¡nadie lo duda…! Pero sabemos, que si trabajamos a gusto, hasta mejora nuestra salud y tenemos mayores rendimientos, sobre todo teniendo un ámbito laboral saludable y preventivo. Pero incluso no gustándote el trabajo, te sientes mejor cuando trabajaras: El aumento de la actividad física fortalece y mejora el corazón, reduce la grasa y el colesterol, acelera el metabolismo y todo ello mejora el riego sanguíneo y el abastecimiento de nutrientes del propio cerebro: ¿Quién duda que todo esto, no sea un sueldo por trabajar?

Os recuerdo algunas investigaciones sobre estímulos positivos en el trabajo, que son un sueldo que no tenemos costumbre de implantar en nuestras empresas privadas y públicas: No es siempre el dinero lo que más estimula a los trabajadores, ni mucho menos. «Un viaje corto nos haría tan felices como un aumento del 40% en el sueldo, obtener unas vacaciones pagadas por el jefe nos haría más felices que recibir dinero en efectivo, y tener más tiempo libre nos haría más felices que tener más dinero” y, sin embargo, la gente suele suponer que más dinero es la respuesta. He ahí nuestro prejuicio y la sensación errónea, que la ciencia va corrigiendo. «Según una investigación paneuropea, dirigida por KRC. Research y supervisada por la London Business School para Microsoft, se advierte que «el 28,20 % de los españoles declara que trabaja en un estado de rendimiento bueno, pero que no tiene flexibilidad a la hora de elegir cómo trabajar, frente al 37% de los europeos que sí disfrutan de esta flexibilidad»…. Por eso insistimos -y es un pensamiento cada vez más compartido-, que «tener un buen clima de trabajo, mejorar nuestra carrera profesional y disfrutar de la conciliación familiar entre otros aspectos, son factores que están íntimamente relacionados con la productividad, la motivación, la retención y la fidelización del talento interno de las compañías»; no precisa y exclusivamente del sueldo, aunque también.

Dr. Emilio Garrido Landívar, Psicólogo clínico y doctor de la Salud, Catedrático de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos (CEU)

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