Las antaño prestigiosas pruebas PISA que mostraban el nivel de aprendizaje de los alumnos, aquí en España, se han convertido en unas pruebas que no sirven para nada.
No sirven para nada porque los alumnos españoles se toman dichas pruebas «a cachondeo». Ejemplo, prueba de Lengua, tiempo para realizarla 40 minutos. Aquí, en este país, hecha en muchos sitios en 5 minutos; vamos, al «pito pito gorgorito».
No deberían extrañar los resultados.
La.competencia lectora y la.competencia matemática, no obstante, siempre han sido las que peor resultado obtienen. Son pruebas que no gustan al alumno y por las que no se sienten motivados. Se suelen realizar a fin de curso. Suele coincidir que son días calurosos y los resultados brillan por su ausencia.
Para rematar la faena, debe decirse que este año no ha habido pruebas PISA por motivo de la Pandemia. Los resultados, aún hubieran sido peores. Este año los alumnos han aprobado, en su mayoría, sin esfuerzo y constancia. Había orden de aprobar a todo el mundo. El año que viene, por tanto, aún serán peores.
¿Merece la pena?


