No puede extrañar que el Consejo General de Enfermería de España lleve a los tribunales a Pedro Sánchez, al ministro Illa, a Fernando Simón y a otros altos cargos del gobierno.
Y es que aparte de la gestión contra el Covid 19, que es nefasta, lo que no puede ocurrir es que los sanitarios de este país estén y hayan estado sometidos a la desprotección, sin material sanitario, frente al coronavirus; que hayan usado mascarillas del Gobierno defectuosas; les hayan realizado test rápidos de detección que «fallan «estrepitosamente» y con errores importantes en los resultados o hayan estado obligados a volver al trabajo sin prueba de confirmación negativa, tras permanecer en su domicilio con sintomatología positiva.
Sin olvidar, los continuos cambios en los protocolos de atención y seguridad ante los pacientes infectados. ¿Cuántos pacientes han fallecido por este motivo?
Alguien tendrá que asumir responsabilidades. La Justicia es soberana y, muchas veces, imprevisible.


