
En pocos días los niños saliendo de casa, algunas comunidades autónomas pidiendo salir antes del confinamiento, la Policía diciendo que los españoles se están relajando y otros deseando que los escolares terminen el curso en las aulas.
Parece que las cosas van bien. Pero, ¿de verdad, van las cosas bien o es fruto del confinamiento que muchos españoles están llevando estas semanas?. Porque basta mirar el campo sanitario para comprobar que todo no es tan color de rosa: Un 90% de las mascarillas repartidas aquí, en Navarra, defectuosas y tóxicas para los sanitarios; test rápidos que fallan el primer día; pruebas con errores e insuficientes; miles de infectados; miles de muertos, etc, etc.
Pero si hay algo que indigna a este país, es su clase gobernante. Hasta el punto de que ya varias españoles quieren o ya han denunciado a su Gobierno, al Delegado de Gobierno de Madrid, al presidente del Gobierno, a cargos políticos que han hecho las cosas mal.
Un Gobierno que pretende acabar con los llamados «bulos» sobre el coronavirus en las redes sociales y encomienda que la línea directiva para ello sea para “minimizar ese clima contrario a la gestión de crisis por parte del Gobierno” y se bloquean las preguntas de los periodistas al portavoz que lo declaró. Mientras, se conoce que Facebook investiga los perfiles o cuentas falsas «creados» en redes sociales para apoyar al Gobierno en sus publicaciones, de La Moncloa o del Ministerio de Sanidad fundamentalmente.
El confinamiento se amplía, con nuevos tipos y formas de contagio, cuando desde los gobiernos mantienen la premisa de que el coronavirus está controlado y en fase de «remisión».
¿Cuándo acabará esto? Los ciudadanos no lo saben, lo que si parece es que las cosas no están tan bien como las pintan. Y aquí en Navarra tampoco.


En Navarra tampoco. Ayer: en España: 25116 fallecidos, 534 fallecidos por millón. Ocupa el primer lugar en el mundo. En Navarra 385 fallecidos, 592 fallecidos por millón. Más fallecidos que el promedio de España.