Tras la revelación de que Zapatero negoció un mismo estatuto para Navarra que para la Comunidad Autónoma Vasca, mientras se decía por activa y por pasiva, que no se estaba negociando con ETA, el partido socialista, en un ejercicio de entonación del mea culpa, no debería atender las demandas del nacionalismo vasco y, con ello, evitar que dicho nacionalismo volviera a gobernar Navarra.
El escaño número 20 para Navarra Suma debería ser suficiente para que el partido socialista diera paso a un gobierno defensor de Navarra como entidad diferenciada frente a los intentos de anexión del nacionalismo vasco.
El socialismo debe reflexionar y debe estar con quienes quieren a Navarra dentro de España y no con quienes quieren lo contrario. El.nacionalismo solo quiere políticas identitarias. Le importa poco el bienestar de quienes no son como él. El socialismo no debe caer en la trampa del nacionalismo. Además con su voto daría el poder a los que menos votos y escaños han sacado y han perdido desde 2015. Ser progresista en esta tierra, hoy por hoy, es ser nacionalista porque siempre habrá que contar con Geroa Bai y/o Bildu.
Sabe también que gobernar con el nacionalismo vasco permite un gobierno en la sombra de Bildu, el heredero de Herri Batasuna o Batasuna. Además, blanquea a dicha formación al conferirle carta de oficialidad.
El nacionalismo vasco no puede gobernar Navarra y el PSN lo sabe.

