El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Egüés acaba de pasar una previsión del gasto previsto para este último año de la legislatura. Se llevaba tiempo preparando las inversiones y, por fin, han llegado con un aumento presupuestario, que asusta.
Las inversiones son las siguientes:
- Un polideportivo, el tercero del Valle, separado a menos de un kilómetro de cualquiera de los otros dos: la inversión inicial no llegaba a los 2.000.000 de euros, que se han convertido en casi 5 millones.
- El equipamiento cultural, que tenía una previsión de gasto de 5.000.000 de euros que se han convertido en casi el doble. La previsión de subvención del Gobierno de Navarra es del 40% que, ante este dislate, seguramente se echará atrás en su intención.
- El pueblo viejo de Sarriguren va a suponer un gasto de más de medio millón de euros, con unos usos que no van a traer ningún retorno al Valle, es decir, se van a convertir en salas y edificios de consumo interno, que van a duplicar lo previsto en el equipamiento cultural, sin estudiar otras posibilidades que procuren una convivencia mayor y revitalicen ese casco antiguo de una forma armónica y con proyección exterior.
- Por último, la Escuela Infantil 0-3 años: es competencia del Departamento de Educación, pero, ante la negativa de éste y la incapacidad de negociar otra cosa, el Alcalde quiere sacar este asunto “sí o sí”, sin empeñarse en buscar otros recursos. El coste para esta obra es ahora el doble de lo previsto.
Desde el Grupo Municipal de UPN hemos apoyado estas inversiones hasta donde hemos podido, poniendo siempre nuestras reticencias a la forma de financiarlas, que no estaba clara y que, ahora, que ya está más definido, resulta un disparate.
El Ayuntamiento del Valle de Egüés va a pasar de no tener deuda a tener que soportar una deuda de más del 100% de su presupuesto general. El problema de la deuda es que hay que pagarla y los recursos con que cuenta el Ayuntamiento del Valle no son tantos, dada la falta de industria y comercio.
Esto quiere decir que el pagano es el contribuyente y es la ciudadanía de Egüés la que va a soportar todo este gasto, que va a sufrir un incremento de la contribución del 40% sobre su recibo anual, única fuente de financiación que contempla el Sr. Alcalde. Recordemos que en esta legislatura ya se ha hecho una operación de subida, aumentando la contribución en un 25%, aproximadamente.
De todo lo hablado, no hay un estudio de viabilidad ni una propuesta de financiar o de buscar fondos en entidades o en el propio Gobierno de Navarra.
Está claro que las alegrías del principio de legislatura se han terminado. Las promesas realizadas en aquel entonces han pasado al olvido, como el instituto de Sarriguren, que ha pasado a fuera de juego, en términos futbolísticos, y sine díe; como la escuela infantil 0-3 años, que el Gobierno no asume ni cree prioritaria; como la casa de cultura, que todavía no se sabe qué subvención va a tener y, con estas propuestas disparatadas, es posible que no la tenga o sea mínima.
Al Sr. Alcalde del tercer ayuntamiento de Navarra ya no le hacen caso en el Gobierno de Navarra. Pero, él, para salvaguardar el puesto, tiene que mantener estas inversiones “sí o sí” y necesita llegar a fin de legislatura con algo hecho o en construcción, aunque arruine al Ayuntamiento y esquilme a los vecinos y vecinas de Egüés.
Es año electoral y el Sr. Alcalde está haciendo lo mismo que achacaba a otros, a los que acusaba de promover acciones electorales. ¿En qué han cambiado las cosas?
Juan José González Iturri, portavoz de UPN en el Valle de Egúés


