La decisión del Gobierno de permitir a los ayuntamientos utilizar el superávit de 2017 ha supuesto que muchos de ellos hayan hecho ya públicas sus cifras al objeto de explorar, lo más pronto posible, cómo reinvertir los ahorros en infraestructuras más sociales.
Así, el Ayuntamiento de Valencia ha colgado en su página web que el superávit del año pasado asciende a 62,2 millones, mientras que Sevilla lo ha cifrado en 50 millones; Zaragoza, en 43,5 millones; Valladolid, en 22; Ibiza, en 17; Vigo, en 12; Salamanca, en 10,7; León, en 7,4; Toledo, en 7; Soria, en 4,5; y Barcelona, 1,3 millones, muy lejos de las 1.120 millones del Ayuntamiento de Madrid.

