El Tribunal Constitucional de España se ha visto sorprendido por el Gobierno del señor Rajoy, quien ni corto n perezoso y sin hacer caso a todo un dictamen del Consejo de Estado, ha pedido la imposibilidad de que el candidato Puigdemont, independentista catalán, pueda ser candidato a la presidencia del gobierno catalán.
El dictamen de dicho tribunal ha determinado que. si el candidato Puigdemont está presente en el Pleno del Parlamento, podrá ser elegible, por lo que las intenciones del Gobierno quedan en agua de borrajas. El caso es ver cómo Puigdemont va a acudir a dicho Parlamento si pesa una orden de detención sobre élE
l próximo martes, y de nuevo tras una pretensión «derivada» del Gobierno de Rajoy, la investidura se celebrará. El Gobierno no queda en buena posición; ve cómo la judicatura no va a apoyar sus maniobras al 100%.
Una vez más el presidente Rajoy deriva una decision de Gobierno al TC, tribunal eminentemente político El Gobierno parece salir escaldad y ei el ministro de Justicia, dice, nada sabía de la operación. Todo parece que haya sido una decisión unilateral de la vicepresidenta y del presidente Rajoy.
Si al final el candidato y diputado electo Puigdemont y candidato por su partido, pudiera estar en el parlamento catalán, no parece que nadie va a impedirle ser presidente, otra vez, de Cataluña.
El gobierno de la nación quedará en una posición muy comprometida si ello sucede. Será el momento de asumir responsabilidades políticas, por que si al final vuelve a haber un independentista en el gobierno catalán todo lo vivido, y permitido, estos meses no habrá servido para nada. Los ciudadanos tendrán la sensación de que, otra vez, una vez más, se les habrá tomado el pelo.


