El Tribunal Supremo de EEUU ha admitido a tramite el recurso del gobierno del presidente Trump contra la decisión de dos tribunales ordinarios de justicia por la que se anulaba la orden ejecutiva que negaba la entrada a ciudadanos de varios países árabes en aras de la seguridad nacional.
El Tribunal Supremo concede al Gobierno de Trump el beneficio de la duda sobre la constitucionalidad del veto migratorio ordenado. Si bien hasta el mes de octubre no se conocerá la decisión final, de momento, con esta admisión a tramite se da un espaldarazo al presidente y gobierno estadounidense.
La lucha contra el terrorismo islámico es algo que buena parte de todos los países del mundo tienen aceptado. La respuesta al terrorismo islámico no es el miedo, sino decisiones firmes y rotundas. No se entiende, que personas fichadas y vigiladas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, sean las que cometen los atentados.
El Gobierno estadounidense ha sufrido en sus carnes la acción de los terroristas y no está dispuesto a que esto ocurra otra vez. No parecería ilógico, pues, que no se permitiera la entrada de sospechosos de ser potenciales terroristas a EEUU. Como tampoco parecería ilógico que se llegara a la expulsión inmediata o a la no entrada de potenciales terroristas a los países europeos.
A veces, por ser uno más “progre” que los demás, acepta lo inaceptable. De eso se aprovechan los terroristas y consiguen entrar en aquel país que desean. Las leyes, muchas veces, con la excusa de defender la democracia, protegen al delincuente antes que al honrado, otras, se confunde la libertad con el libertinaje.


