La agencia Moody’s rebajó hoy la calificación de la deuda a largo plazo de China ante las expectativas de que la fortaleza financiera de la segunda economía mundial se resienta en los próximos años mientras su deuda sigue aumentando.
Esta decisión de Moody’s se produce en un momento de desaceleración de la economía china, que ha pasado en los últimos años de un crecimiento de doble dígito al 6,7% en 2016. A pesar de que Moody’s espera que el PIB chino siga siendo «grande», augura que el crecimiento potencial caerá en los próximos años, hasta un 5% en los próximos cinco años.
Moody’s anunció en un comunicado la reducción de la nota crediticia del gigante asiático de «Aa3» a «A1» ya que prevé un mayor apalancamiento de su economía. Anuncio sobre la deuda de China que se produce por primera vez en varios años.
Según la calificadora, las reformas que emprende el Gobierno chino, que «podrán transformar el sistema económico y financiero» en un tiempo, no prevendrán un mayor aumento de la deuda y, por ende, del incremento de «pasivos contingentes».
El Ministerio de Finanzas de China criticó hoy la decisión de Moody’s de rebajar la nota de la deuda del país y consideró que la agencia de calificación utilizó un sistema «inapropiado» para analizar la situación de la segunda economía mundial.
El ministerio aseguró en un comunicado que el endeudamiento del Gobierno central crecerá a un «ritmo adecuado» y aseguró que la tendencia de la economía es «estable» y expresó su confianza en que pueda seguir creciendo. Además, la ratio de la deuda pública respecto del PIB se situó en el 36,7 % en 2016, por debajo del «límite marcado por la Unión Europea», y su aumento «ha sido controlado de manera efectiva».

