
El ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha considerado hoy que lo que caracteriza a los movimientos populistas es el objetivo de alcanzar el poder «destruyendo lo que hay».
Méndez de Vigo, que ha hecho estas consideraciones en la inauguración de un foro sobre populismo organizado por El Mundo y Expansión, ha situado este debate en un día en el que «el populismo de Marie Le Pen ha sido derrotado en las urnas».
El ministro portavoz ha precisado que luchar por alcanzar el poder es «un objetivo legítimo» pero buscando reformas y no destruyendo el sistema desde sus raíces.
Méndez de Vigo ha distinguido entre los populismos del norte de Europa que ponen más énfasis en la inmigración «como un fenómeno que afecta a la posible pérdida de identidad nacional» y que lleva al aislacionismo político y al rechazo al proyecto europeo y el del sur, que ataca a la raíz del sistema y «culpabiliza a la elite».
En este último caso, ha dicho, también se rechaza Europa pero como una elite burocrática no elegida.
Méndez de Vigo ha asegurado que la crisis económica influyó «de manera notable» en la aparición de los populismos y como consecuencia de ello el rechazo a las políticas europeas que se tuvieron como responsables de las decisiones económicas.
Por tanto y ya en un escenario de salida de la crisis, el también ministro de Cultura ha apostado por la democracia representativa y el proyecto europeo.
En este sentido, ha dicho que lo que más le ha gustado de la campaña de Emmanuel Macron por la presidencia francesa fue su apuesta decidida por Europa, algo que no ha percibido en el resto de los candidatos.
Según el ministro portavoz, Macron ha acabado con el mito de que hablar de política europea en elecciones nacionales era perjudicial.
«No lo es en absoluto. La política europea es política nacional y las decisiones que se toman en Europa afectan en un 70 por ciento a políticas que se practican en cada país», ha subrayado. EFE

