Una vez más las tradiciones navarras que, como tales, lo son culturalmente religiosas, los políticos del arco parlamentario las convierten en el centro de atención para defender la laicidad de sus respectivos partidos.
Después de intentarlo el Alcalde de Bildu con la «Dolorosa» en Pamplona, ahora toca San Miguel de Aralar. Se aproxima su fecha y, por tanto, su visita tradicional y cultural a la instituciones navarras, y he aquí que salta a la palestra de la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento Foral la decisión (en forma de voto) sobre si deben o no (los políticos) permitirlo.
Menos mal que el ridículo más absoluto lo han hecho saltar por los aires UPN, Geroa Bai y PPN y con su mayoría, han dejado en evidencia a quienes han solicitado romper esta tradición.
Justificaciones como hacer gala de la laicidad o decir que la Cámara navarra representa a todos los ciudadanos, son las que han utilizado Bildu, Podemos, PSN o I-E. Justificaciones que , simplemente, desvelan su sentimiento contrario a todo lo que a ellos, y estrictamente a ellos, les molesta.
Lo más fácil, lo más simple. lo que no hiere, ni rompe tradición alguna, es no estar presente o no acudir al acto y, entonces sí, ampararse en esa su laicidad.
Si como dicen la Cámara es de todos ciudadanos navarros, hagamos gala de ello y de sus tradiciones.

