Acostumbrados como estamos a que triunfen las ideologías que son contrarias a la vida humana, ver que por primera vez en la historia un vicepresidente de EEUU, se manifiesta a favor de la vida, debería haber sido una noticia que hubiera tenido que tener una importancia de alcance mundial.
Hay que recordar que el aborto es una de las mayores violaciones de los derechos humanos de la Historia. Nunca se ha matado a tantos inocentes como ahora. Sin embargo, solo escuchamos, casi al minuto, lo que el presidente de los EEUU realiza y, sobre todo, si éstas son acciones que se escapan fuera de lo habitual y rompen con lo ahora establecido.
La manipulación informativa que existe en estos momentos, sobre todo, por parte de algunos medios de comunicación, hace que los temas en los que se valora la vida humana, la familia o los valores tradicionales, sean escondidos y apenas se les de un tratamiento informativo real. Tal es el caso de esta noticia, que poco ha trascendido a nivel internacional y nacional.
Cientos de miles de personas se congregaban en las calles de la capital de EEUU, Washington, para defender el derecho a la vida y denunciar el asesinato diario de miles de inocentes. El Papa Francisco apoyaba esta convocatoria. ¿Han visto a algún medio de comunicación de los considerados más influyentes que haya dicho nada al respecto? La respuesta obviamente es no. No interesa que trasciendan este tipo de noticias.
Cuando asistimos a una manipulación ideológica, a un rechazo a los valores tradicionales y a una perversión de los derechos naturales más básicos, no extrañan este tipo de comportamientos. Está en los ciudadanos revertir esta situación.

