Si hay una cosa clara en este Gobierno de Navarra es que quiere meter el ‘euskera’ “hasta en la sopa”. El llamado Plan Estratégico del Euskera, presentado ayer por la consejera Ana Ollo así lo demuestra.
Por lo visto, y, vistas las últimas encuestas lingüísticas en esta región española, el ‘euskera’ no es el idioma vehicular de una grandísima parte de la ciudadanía navarra. Tras años de intentarlo, los nacionalismos saben que en Navarra resulta muy difícil imponer este idioma. Y, por ello, están dispuestos, ahora en el gobierno, a poner todos los medios para su implantación y su uso continuado.
Saben que mientras este objetivo no se consiga, va a ser muy difícil que Navarra quiera integrarse en la Comunidad Autónoma Vasca. Cuanto más implantado y presente esté el ‘euskera’ en la sociedad, más fácil resultará la desaparición de los valores de la sociedad navarra y, por ende, su desaparición como comunidad diferenciada.
El Plan plantea que para conseguir la llamada “normalización” del ‘euskera’ , éste tiene que estar presente en todo tipo de ámbitos sociales. Así, poco a poco, los ciudadanos se irán acostumbrando al idioma y, con ello, querrán aprenderlo, y así, en poco tiempo, se convertirá en vehicular, con lo que el objetivo se habrá conseguido y una gran mayoría de los habitantes de Navarra lo hablarán. Es su pretensión.
Consideran que ello también ayudará a “no perder” ningún voto nacionalista y que incluso aumentará, con lo que su gran objetivo, que no es otro que el dominio total de las tierras que conforman su idealizada arcadia, llamada en este caso Euskalherria, estará más cerca.
Este objetivo es el único que mueve a este gobierno. ¡Que lejos queda aquella promesa de la presidenta del gobierno navarro, » un gobierno para todos»!,

