
Desaprobar y rechazar enérgicamente una conducta, una acción o una doctrina que se considera inmoral o censurable.
Eso significa la palabra «condenar».
Es aberrante y vergonzoso que estemos en manos de los que nos dirigen y señalo a nuestro cargo público al mando de la cuidad de Pamplona Sr. Asirón, como responsable una vez más de tener dentro de su gobierno compañeros de viaje con múltiples complejos del pasado. Se nos llena la boca y las partidas de gasto presupuestario de feminismo, igualdad y solidaridad y no son capaces de perder el rubor en utilizar «su término maldito: CONDENA !»
Lo acontecido este fin de semana con la agresión sexista en Pamplona y la respuesta del equipo de gobierno municipal nos deja a todos desamparados una vez más.
Enhorabuena a los votantes de Arantzadi y Bildu pues demuestran una inmadurez e irresponsabilidad supina y vergonzante.
Como en el juego del parchis sin «tx» yo les aplicaría la regla «condena de votos , por no condenar».
Alfredo Martínez Basterra, ha trabajado de profesor en Educación secundaria y en la actualidad en sector servicios.
Carta anterior ¿Transitoria cuarta desde 1978?

