
- Por José V. Ciordia, historiador
Tal día como hoy, un 3 de diciembre de 1984, en la región de Bhopal (India), un escape de isocianato de metilo, en una fabrica de pesticidas estadounidenses, Unión Carbide, provocó que 6.000 a 8.000 personas murieron en la primera semana tras el escape tóxico y al menos otras 12.000 fallecieron posteriormente como consecuencia directa de la catástrofe, que afectó a más de 600.000 personas, 150.000 de las cuales sufrieron graves secuelas. Además, perecieron también miles de cabezas de ganado y animales domésticos y todo el entorno del lugar del accidente quedó seriamente contaminado por sustancias tóxicas y metales pesados que, aún hoy, siguen contaminando el medio ambiente.
El accidente se produjo al no tomarse las debidas precauciones durante las tareas de limpieza y mantenimiento de la planta, lo que hizo que el agua a presión utilizada, cristales de cloruro sódico, restos metálicos y otras impurezas que la misma arrastraba, entrasen en contacto con el gas almacenado, iniciando una reacción que provocó la apertura por sobre presión de las válvulas de seguridad de los tanques y con ello la liberación a la atmósfera del gas tóxico; con el agravante de que el sistema de refrigeración de los tanques y el catalizador de gases previo a la salida a la atmósfera, se habían desactivado por ahorro de costes.
Al entrar en contacto con la atmósfera, el compuesto liberado comenzó a descomponerse en varios gases muy tóxicos, especialmente ácido cianhídrico, también conocido como ácido prúsico o cianuro de hidrógeno, que formaron una nube letal que, al ser más densos los gases que la formaban que el aire atmosférico, recorrió a ras de suelo toda la ciudad. Miles de personas y seres vivos murieron de forma casi inmediata asfixiadas por la nube tóxica y otras muchas fallecieron en accidentes al intentar huir de ella durante la desesperada y caótica evacuación de la ciudad.
La planta química fue abandonada tras el accidente. Union Carbide llegó a un acuerdo con el estado Hindú y pagó 470 millones de dólares por los daños causados, que resultaron totalmente insuficientes, porque el Estado asiático se quedó una parte y lo que quedaba, apenas se pudo utilizar para cubrir gastos médicos de unos pocos de los enfermos.
El proceso judicial continuaría, hasta que el 7 de junio de 2010, más de 30 años después de la catástrofe, un tribunal indio condenaría a ocho directivos de la empresa a dos años de prisión y a abonar 500.000 rupias (10.600 dólares / 8.900 euros) a la delegación de la empresa en India.
En recuerdo de esta tragedia, se celebra en todo el mundo cada 3 de diciembre el Día Mundial del No Uso de Plaguicidas

