La exposición reúne hasta el 19 de febrero obras de Zurbarán, Valdés Leal o Herrera el Mozo
El Museo del Prado propone desde ayer un paseo por las diferentes expresiones de la Inmaculada Concepción, «un símbolo de identidad religiosa y del mundo hispánico», a través de una selección de cuadros que forman parte de la donación de 26 pinturas que realizó el empresario Plácido Arango, presidente del Patronato del museo de 2007 a 2012 y actualmente patrono de honor del mismo. La muestra podrá visitarse hasta el 19 de febrero.
La selección de las obras, fechadas entre 1630 y 1680, permite comprobar cómo la representación de este tema osciló entre dos sensibilidades: la que subraya la intimidad, el recogimiento y la concentración, de un lado, y la que presenta fórmulas barrocas mediante composiciones dinámicas y coloristas, de otro. «Ofrecemos un un paseo por la evolución de este tema a lo largo de 50 años. Fue un dogma de fe en España y un tema nuclear para entender el arte español, y no sólo español. Fue un tema muy sugerente en el Siglo de Oro», explicó ayer el comisario de la exposición, Javier Portús.
La muestra incluye cinco cuadros donados en 2015 por Arango, dos pinturas de Zurbarán (Inmaculada Concepción de 1635 e Inmaculada la niña de 1656), La Inmaculada Concepción (1660) de Mateo Cerezo, otra de Valdés Leal, fechada en 1682, y otra Inmaculada de Francisco Herrera el Mozo. A estas obras se une otra Inmaculada de Zurbarán, de 1630, que ingresó en la pinacoteca en 1956 y que se expone junto a su radiografía.


