
Mireia Belmonte, española que se ha hecho con la merecida medalla de Oro en natación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Vivo reflejo y ejemplo para niños, jóvenes y mayores.
En Londres, con sus dos platas en 200 mariposa y 800 libre, Mireia ya se convirtió en la nadadora con más medallas olímpicas de la natación española. Con el bronce de los 400 estilos, ya en estos juegos de Río, pasaba a ser la única en repetir en dos ediciones de los Juegos.
Pero como el oro siempre tiene un valor cualitativo, que es, incluso, el que define el orden del medallero, el triunfo en los 200 mariposa ha sido el que la ha confirmado, por encima del resto con mucha diferencia, y el que la pone a la altura de deportistas como Fermín Cacho, por el valor que tiene ser campeón en la piscina o en el estadio olímpico en unas Olimpiadas.
Con 25 años esta deportista ha mostrado su lado humano, sencillo y de grandeza deportiva. Pero dejando claro que el éxito no viene de la mano de nada. Saliendo de una lesión y a punto de perder su participación en los juegos, luchó y logró su recuperación.
El éxito viene de la mano del trabajo, del esfuerzo y de la superación. Sea o no un éxito de «Oro» como el triunfo que Mireia ha dado a España, aunque algunos quieran convertirlo sólo en catalán.
