El Grupo Municipal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona califica de una “cacicada más de Asirón” la decisión de Bildu de recurrir el auto del juez del Juzgado Contencioso y Administrativo nº 2 de Pamplona, que decidió conceder medidas cautelares tras la denuncia de los padres expulsados de sus escuelas por la imposición del euskera en el 0-3.
UPN ha recordado que el pasado sábado ya solicitó por registro una Junta de Gobierno Extraordinaria y Urgente para debatir este asunto, una petición que volvió a repetir el lunes en la Comisión de Asuntos Ciudadanos, “sin que de momento Bildu se haya dignado ni a contestar”.
Además, los regionalistas denuncian como “insólito y lamentable” el hecho los miembros de este órgano no conozcan el contenido del recurso y se hayan enterado de su presentación a través de los medios de comunicación.
Los regionalistas han vuelto a alertar de las consecuencias que puede tener la decisión de recurrir, “ya que puede provocar que el servicio no comience a tiempo en agosto después de la decisión de los tribunales de paralizar la expulsión de las familias ya matriculadas”.
“Lo lógico hubiera sido parar, hacer caso a la cautelar, trabajar para llegar a tiempo al inicio de curso y, a partir de ahí, reflexionar sobre cualquier cambio en la oferta del organismo”, han afirmado.
Además, han explicado que “el Ayuntamiento ha tenido una voluntad objetiva de retrasar todo este proceso mediante tretas, apurando al máximo los plazos para comparecer ante el recurso inicial de las familias”.


