
Rápida y eficaz, la radio se ha convertido en un elemento imprescindible para prevenir, formar y salvar vidas en catástrofes y situaciones de riesgo humanitario, en particular para transmitir mensajes masivos que llegan a poblaciones remotas o aisladas, y así lo reconoce este año la Unesco.
Hoy se celebra el quinto Día Mundial de este medio, con el lema «La radio en tiempos de desastre y emergencia».
«En este día, hacemos un llamamiento a las autoridades públicas y los agentes de desarrollo y la acción humanitaria para que refuercen los lazos entre la radio y la respuestas de emergencia», ha instado la directora general de la Unesco, Irina Bokova.
De este modo, la voz de las víctimas, los equipos de socorro y los periodistas será «de vida y de esperanza».
Acción contra el Hambre también se ha unido hoy a la reivindicación del papel de la radio, «tanto en la alerta y respuesta ante desastres y emergencias como a la hora de ganar batallas al hambre».
En un comunicado, esta ONG ha recalcado que la radio es el principal medio de comunicación para movilizar a la población tras un desastre, ya que las autoridades y organizaciones recurren a ella para indicar las zonas seguras de evacuación, dar instrucciones a la población o indicar los puntos de distribución de la ayuda.
«Su bajo coste, la facilidad para transportar un transistor a pilas y el enorme alcance de la onda corta y la onda media facilita enormemente su acceso y es el primer elemento al que recurre la población para responder a este tipo de situaciones», ha apuntado Didier Vergès, responsable de Prevención y Resiliencia de Acción contra el Hambre.
«Es también un magnífico medio para movilizar y canalizar la solidaridad de los ciudadanos en todo el mundo hacia las víctimas de un desastre», ha añadido esta ONG.

