El viaje que Su Santidad, el Papa Francisco, está llevando a cabo en Cuba, ha comenzado, como no podía ser de otra manera, alertando de que por culpa de las acciones de los hombres, estamos en los albores de «una Tercera Guerra Mundial».
En su primera Encíclica «Laudato, si» dedicada a San Francisco de Asís, a la ecología y medio ambiente ya alertaba de los peligros y de los males que la humanidad ha provocado y provoca. Hablaba en ella del diálogo, como vehículo para resolver las cuestiones más acuciantes que atenazan a nuestro mundo.
Se une así, a una larga serie de Pontífices, empezando por San Juan XXIII, que, a lo largo de todo el siglo XX, han luchado y defendido a la humanidad de los excesos que ella comete.
Se espera que el Papa allane aún más, el diálogo entre dos naciones, paradigma del enfrentamiento mundial, capitalismo/comunismo, en aras a conseguir la deseada Paz entre los pueblos y la recuperación de los valores éticos y morales, que toda sociedad debe tener.

