La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de mantener en el nivel de hace siete años las tasas de interés de referencia puede forzar nuevas decisiones de los bancos centrales de otros países para proteger a sus propias monedas.
Esa es una opinión coincidente de varios analistas de mercados de divisas tras analizar a fondo las implicaciones de la decisión de la Fed, que aplazó para más adelante una medida que algunos esperaban para esta semana, y los efectos que tiene sobre el dólar.
Los mercados anticipaban que la Fed corregiría al alza las tasas de interés, lo que no pasó inmediatamente, y tampoco ha pasado en su última de reunión de septiembre, aunque las apuestas ahora están hechas para mediados de diciembre próximo.
Aunque en las últimas tres semanas el dólar venía perdiendo posiciones frente al euro, los niveles que ha tocado han estado dentro de un margen aceptable, y no ha hecho cambiar la opinión de que, si sigue así, el dólar puede verse fortalecido.
Porque, aunque no haya habido una decisión de la Fed en su última reunión, será más adelante, y el dólar sigue siendo atractivo, tanto por la coyuntura actual de la economía como por el anticipo de mejores rendimientos si a fin de año suben las tasas de interés.

