
El Gobierno brasileño responde a la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor’s que bajó la nota de la deuda brasileña al nivel de bono basura, recortando otros 26.000 millones de reales (casi 6.800 millones de dólares) de gasto público
El ministro de Economía y Hacienda, Joaquim Levy, pretende con esta medida frenar el reajuste de salario de los funcionarios, reducir el número de ministerios y los cargos de confianza y renegociar los contratos de mantenimiento y alquiler de inmuebles del Estado.
Además se recuperará un antiguo impuesto sobre las transacciones financieras, con el fin de trasladar confianza a los mercados.
Standard & Poor’s rebajó la nota de la deuda brasileña al nivel de bono basura, y el valor de las acciones de Petrobras y de 13 bancos brasileños, que pasaron a la categoría especulativa.
