Hace 20 años, nadie se podía imaginar que las comunicaciones iban a avanzar tanto, que nos permitirían hablar con cualquier persona, con cualquier lugar del mundo y en tiempo real.
Que «los tiempos avanzan que es una barbaridad» es una frase muy cierta en la época en la que vivimos. Sin embargo, estos avances han creado un mundo en el que, nosotros, las personas, somos cada vez más individualistas, menos sociales, menos de trato personal, del cara a cara. La tecnología nos ha provocado esto.
Que 900 millones de personas se comuniquen, muchas de ellas, casi exclusivamente por whatsapp, ni siquiera por llamada telefónica, podría parecer un avance, pero la realidad muestra lo contrario.
Hoy en muchos lugares, solo se ven personas, mirando el teléfono; las personas ni hablan ya entre sí. Realmente, ¿esto es un avance? Sinceramente creo que no.
La sociedad actual debería volver a tiempos preteritos, en los que el trato personal y el simple hecho, de « darse la mano» marcaban el devenir de la vida de las personas.
Posiblemente, tendríamos un mundo mejor.

