Tras el encuentro con Felipe VI en Marivent, Mariano Rajoy ha admitido que no se niega a hablar de una reforma de la Constitución, aunque sí le gustaría que «se consiguiese el mayor consenso posible porque no es cuestión de un partido».
En cuanto al dictamen del Consejo de Estado, aprobado por unanimidad, se podría hablar y debatir, pero ha insistido que «en la próxima legislatura, no en esta».
Además, ha añadido que después de las elecciones, habrá que hablar de la financiación autonómica y de «otras cosas, pero, en esta legislatura, el gran tema era salir del pozo en el que nos encontrábamos».
El documento que analiza una reforma Constitucional está basada en cuatro puntos: la supresión de la preferencia del varón en la sucesión al trono; la recepción en la Constitución del proceso de construcción europea; la inclusión de la denominación de las CCAA y la reforma del Senado.
Rajoy también ha avanzado que las comunidades autónomas recibirán 10.000 millones de euros más que en 2015 gracias, dice, al crecimiento económico.
