
Lo que se juega UPyD es no desaparecer y lo tiene muy complicado después de haber sido prácticamente barrida de todas las instituciones tras los últimos fracasos en las municipales y autonómicas
UPyD renueva hoy a su Consejo de Dirección en un congreso extraordinario con la esperanza de que el recambio y la salida de Rosa Díez sirvan para la supervivencia del partido y será un nuevo equipo, bien desde una línea continuista o apostando por una renovación que incluya pactos con Ciudadanos, el que pilotará este futuro tan incierto.
Estas son las dos principales propuestas que compiten hoy en el cónclave extraordinario: una «oficialista», Unidos por UPyD, que lidera Andrés Herzog y que cuenta con el aval no escrito de la portavoz saliente, y otra con la diputada Irene Lozano, que ha acabado siendo la gran decepción de Díez, que defiende con Renovadores una estrategia política de pactos con el partido de Albert Rivera.
Los poco más de 4.000 afiliados de UPyD -un tercio menos que en el primer congreso de 2009- tienen también otras dos candidaturas para escoger, aunque de recorrido mucho más corto: una la encabeza el exconcejal en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón José Antonio Rueda y otra el responsable de UPyD en Ceuta, Julián Domínguez.
Al margen de las propuestas de unos y otros, lo que se juega UPyD es no desaparecer y lo tiene muy complicado después de haber sido prácticamente barrida de todas las instituciones tras los últimos fracasos en las municipales y autonómicas.
El cónclave, que comienza a las once de la mañana en el Círculo de Bellas Artes, lleva como único punto en el orden del día el cambio de los veintiún miembros de la ejecutiva, que se elegirá por voto directo de la militancia en las urnas habilitadas en las distintas agrupaciones territoriales.


