
Más del 5% de la población mundial (360 millones de personas) padece pérdida de audición discapacitante (328 millones de adultos y 32 millones de niños). Por pérdida de audición discapacitante se entiende una pérdida de audición superior a 40dB en el oído con mejor audición en los adultos, y superior a 30dB en el oído con mejor audición en los niños. La mayoría de esas personas vive en países de ingresos bajos y medianos.
Aproximadamente una tercera parte de las personas mayores de 65 años padece pérdida de audición discapacitante. La máxima prevalencia en ese grupo de edad se registra en Asia meridional, Asia-Pacífico y el África subsahariana.
Para los millones de personas con sordera congénita la única vía para recuperar el sentido del oído es a través de la cirugía de implante coclear, un dispositivo electrónico que cuesta entre 14.000 y 31.000 dólares.Con el objetivo hacer accesibles nuevos tratamientos, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) diseñó un prototipo con nanotecnología y chips con micrófonos especiales que aceleran y mejoran el procesamiento del sonido.
El implante coclear es un producto sanitario implantable activo de alta tecnología que consiste en un transductor que transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo. Estas señales son procesadas mediante las diferentes partes que forman el implante coclear, algunas de las cuales se colocan en el interior del cráneo y otras en el exterior. Ayuda a las personas a escuchar y puede ser utilizado para personas sordas o que tengan muchas dificultades auditivas. No es lo mismo que un audífono, pues es implantado quirúrgicamente y funciona de manera diferente.
El doctor Héctor Báez Medina, investigador del Centro de Investigación en Computación (CIC) del IPN, sustituyó el tradicional procesador de voz digital y el magneto interno del receptor-estimulador, por unos chips que contienen un sistema de 14 micrófonos de tres por tres milímetros, que simplifican el procesamiento de las frecuencias sonoras, detecta la señal y la filtra, con ello aumenta la velocidad y calidad de la transmisión del audio.
El desarrollo nanotecnológico del Laboratorio de Microtecnología y Sistemas Embebidos del CIC simplificó el procedimiento de cirugía requerido para la colocación del implante. La miniaturización de estos dispositivos protege la integridad del paciente, ya que al introducir electrodos tan grandes al oído, se dañan las células de esa zona.
“En la etapa de procesamiento digital de las señales obtenidas de los filtros acústicos, se emplearon sistemas microelectromecánicos con tecnología que incluye semiconductores de óxido metálico colocados en los electrodos conductores. Estos materiales entran en contacto con una base polimérica flexible y transmite impulsos eléctricos que estimulan las células nerviosas en la cóclea”, explicó el Maestro en Ciencias en Ingeniería Eléctrica.
El prototipo del IPN quiere utilizarse como tratamiento de la hipoacusia infantil, pérdida parcial o total de la capacidad de percepción auditiva, por ello se cuenta con el apoyo del Hospital Regional de Alta Especialidad Ixtapaluca en el Estado de México, donde trabajaron con especialistas en implantes cocleares que evaluaron su eficacia a nivel médico.


