

Sánchez, líder del partido de la oposición, gana a Rajoy, presidente del gobierno y del PP. No es resultado de encuestas electorales, no. Es el resultado del Debate del Estado de la Nación.
No resulta extraño. En el mismo debate pudimos ver a un presidnete que perdió la compostura y la condición de presidente. A pesar de haber estado bien al principio y en el contenido de su discurso, creíble o no.
Pero se encaró con un nuevo líder socialista que atacó a Rajoy en la línea de flotación: la corrupción. Y Rajoy, sin alternativa, perdió la compostura y las palabras sacando a relucir su cara más chulesca y autoritaria.
Los ciudadanos además valoran mal la confianza que transmitió el presidente del gobierno. Una confianza en el futuro, la economía y lo político. Mientras que a Alberto Garzón, nuevo lider de Izquierda Unida, no lo valoraron como tal pero sí estuvo considerado, algo que apunta a mejora.
Encuesta para tener en cuenta los líderes políticos, los mismos que se enfrentarán en poco, muy poco tiempo, a varios encuentros electorales.
Directora NI
