

La recien creada comisión parlamentaria para estudiar el caso CAN, sigue pidiendo documentación a diferentes organismos públicos para obtener información sobre lo sucedido y lo que condujo a su desaparición. Una CAN que estaba considerada uno de los símbolos de esta comunidad y la principal entidad financiera.
Dicha comisión plantea dudas a los ciudadanos al constatar que la mayoría de quienes la forman, pertenecen a partidos salpicados por el escandalo de esta entidad de ahorro. Sonroja pensar que quien preside esta comisión, representa a un partido que tiene a uno de sus mienbros, como presidenta del gobierno, y que si bien cumplio con la legalidad, si que actuo de forma poco etica, al cobrar por presidir organos de control de la Can, que «no controlaban nada». Ella y otros muchos de otros partidos, que hoy están en esa comisión parlamentaria.
La petición de documentación deberia servir para actuar con celeridad y depurar las responsabilidades que hubiera y no para ralentizar el proceso hasta agotar la legislatura y con ello terminar lo que nunca comenzó.
