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El engaño

Artículo 160

Sé que me entienden, pero les da igual. Oiga, que tontos no son, son partidistas y asociativos y quieren lo mejor para nosotros, o al menos así debería de ser.

Si en un barrio o en un pueblo tienen 40 farmacias y un decreto cierra 20, es de suponer que las otras trabajarán el doble, pero la gente, nosotros, tendremos menos servicios.

Por ejemplo, aunque sé que me entienden, pero por ponerlo: las televisiones producen programas de poco presupuesto y muy bajo nivel (concursitos cursis, pantomimas y programas de opinión que bien pudieran ahórrasela), además de unas películas de mediados del siglo pasado.

Perderán anunciantes me dirán ustedes (que no tienen por qué decirme nada), pero les contestaré: ¿Y qué les importan los anunciantes si los patrocinadores de las series que emiten en sus nuevas plataformas les dejan más dinero? Sin olvidar a los que corren para abonarse.

No puedo pagar el seguro privado ni esperar dos años para operarme en la sanidad pública.

¿Alguien recuerda cuando nos redujeron los límites de velocidad a 110 kilómetros hora por ahorrar combustible?

¡Milonga! Ahora que el combustible está barato, ¿podemos correr a 140km/h en las autopistas? No. ¿Bueno, pero con los coches eléctricos podremos circular a 160 km/h? No, no se trata de su libertad, si no de un negocio.

“Si quieren ayuda, que la pidan”. La verdad es que la culpa la tuvo el “Poyo”.

Tenemos problemas para repartir emigrantes entre las comunidades autónomas, no queremos la llegada masiva de turistas a nuestras ciudades, pero estamos buscando vida en otros planetas. Somos desconcertadamente absurdos. Oiga, que hay gente empeñada en vivir en ninguna parte y se meten a vivir en casa de otro.

Me preocupan los toreros y su viacrucis antes de llegar a la plaza: los antitaurinos manifestándose; los antidisturbios impidiéndoselo; los reventas, los pesados del “selfie” y los de dentro de la plaza, protestando desde el tendido 7 y después el toro. ¡Mucho que torear!

En fin, señores, que entre Milei y Maduro me quedo con mi señora que es quien manda en casa.

Manolo Royo, humorista www.manolo-royo.com

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