
Santa Teresa de Calcuta, de nombre secular Anjezë Gonxhe Bojaxhiu, monja católica de origen albanés naturalizada india, fundó la congregación de las Misioneras de la Caridad en Calcuta en 1950
Fue beatificada por el papa Juan Pablo II. Su canonización fue aprobada por el papa Francisco en diciembre de 2015. El acto oficial de canonización tuvo lugar en Roma el domingo 4 de septiembre de 2016.
Nació en Skopie, Macedonia del Norte el 26 de agosto de 1910 y murió en Calcuta (India) el 5 de septiembre de 1997. Escribió más de 20 obras, «Mi legado», «Amar hasta que duela», «La alegría de amar», «Camino hacia el amor» o «Cristo en los pobre»….
Desde pequeña sus padres la acostumbran a vivir alabando al Señor y ayudando a los más necesitados. Cuando cumple 18 años, en 1928, y elige convertirse en misionera en el Instituto de la Beata Virgen María en Dublín donde recibe el nombre de María Teresa. Un año después va a India, donde vive cerca de 20 años enseñando a los jóvenes de buenas familias de la zona.
El 10 de septiembre del 1946 tiene, según la propia Madre Teresa, la “llamada en la llamada”. Cuando Jesús le revela su dolor al ver la indiferencia y el desprecio hacia los pobres y le pide a la religiosa que sea el rostro de Su misericordia: “Ven sé Mi luz. No puedo ir solo”. Así inicia su nueva misión y funda las Misioneras de la Caridad a ella se unen algunas de sus exalumnas. Una congregación que fue reconocida en 1950 por el arzobispo de Calcuta y en 1965 por Pablo VI. Se difunde por todas partes del mundo donde los pobres tienen necesidad de ayuda y sobre todo de amor: se abren casas en África y Hispanoamérica, pero también en países comunistas y hasta en la Unión Soviética. Su secreto, decia cuando le preguntaban, «rezo».
Actualmente, hay en el mundo 4.000 religiosas, presentes en 610 casas de misión esparcidas en 123 países del mundo. Sin distinción alguna porque como decía Madre Teresa: “Tal vez no hablo su lengua, pero puedo sonreir”.
Defensora de la vida
Madre Teresa se compromete enormemente también en la defensa de la vida.
En la entrega de su Premio Nóbel por la paz el 17 de octubre de 1979, en su discurso dijo: “El más grande destructor de la paz es el aborto”. “La vida de los niños y los adultos es siempre la misma vida. Cada existencia es la vida de Dios en nosotros. Incluso en sus últimos años, a pesar de la enfermedad y la noche oscura del espíritu”, subrayó.
Entre otros reconocimientos, el 6 de enero de 1971, el papa Pablo VI le entregó el premio internacional por la paz «Juan XXIII».
Hoy también se celebra los Santos Aconcio, Nono, Herculano y Taurino, Mértires de Porto
El Papa Formoso (891 a 896) sucesor de Bonifacio VI, llevó las reliquias de Nonno, Herculano y Taurino a una iglesia en la isla Tiberina. Una iglesia dedicada a Aconcio aparece en un documento del siglo X. Se les nombra en las fabulosas leyendas de Santa Aurea.

