
Uno de los grandes caladeros de votos del socialismo en España ha sido y sigue siendo Andalucía. Desde la creación de la comunidad autónoma andaluza, el socialismo ha ganado una y otra vez.
Se dice que el clientelismo político es tal, que resulta muy difícil para cualquier otro partido triunfar en esa tierra. Un ejemplo de dicho clientelismo han sido las famosas peonadas y durante, muchos años, se dice que más de 20, los llamados ERES, que no son otra cosa que los expedientes de regulación de empleo.
En dichos ERES se abonaban determinadas cantidades de dinero, provenientes en su mayor parte de las aportaciones del Estado, o lo que es lo mismo de los impuestos de los españoles, para sufragar cursos de creación de empleo, por ejemplo, o incluso para pagar los salarios de muchos trabajadores en paro.
Resulta que los sucesivos gobiernos que ha tenido esta comunidad, sobre todo en la época de los ahora expresidentes, Chaves y Griñán, y, según aparece en los informes de la fiscalía y de la policía, miles de euros acababan distribuidos sin ningún tipo de criterio, sin ningún tipo de documentación y, solamente, al libre albedrío de aquellos que mandaban en el gobierno andaluz.
A los expresidentes Chaves y Griñán está claro que los quieren librar y, para ello, aluden a su desconocimiento de las decisiones que se tomaban. Es el mismo argumento de siempre “no sabía nada”, “no me decían nada”, “no conocía lo que pasaba” (recuerda a Urdangarín y la Infanta en su juicio Nóos)
La Justicia, hoy tan depauperada, incluso, en estos últimos días, hasta por su propio ministro, se encuentra en horas bajas. Los ciudadanos tienen la sensación de que, aparte de servir a los poderosos, solo beneficia a unos pocos y que castiga al inocente y premia al culpable.
