A juicio de la Secretaria General del Partido Socialista en Navarra, María Chivite, la sociedad navarra se halla polarizada entre los nacionalistas vascos y los que no lo son. Maria Chivite reprocha al cuatripartito, Geroa Bai, Bildu, Podemos e IU, con mayoría absoluta en el Parlamento navarro que apliquen su rodillo y que no tengan en cuenta la opinión del socialismo.
Desde los comienzos de la democracia en este país, y en concreto, en Navarra, el socialismo ha gustado de “navegar entre dos aguas”, las aguas de quienes defienden una Navarra diferenciada y defensora de su peculiaridad dentro de la nación española y las aguas de quienes defienden la desaparición de Navarra como entidad diferenciada al integrarla dentro de la Comunidad Autónoma Vasca. Cuantas veces a lo largo los años el socialismo se ha alineado con quienes hoy le niegan el pal y la sal.
Debe recordarse que fue el socialismo quien posibilitó el llamado Pacto de Estella, por el que la estrategia etarra cobró impulso en los años de plomo de la historia de la banda; debe recordarse que en numerosos municipios de la Comunidad autónoma Vasca y Navarra, el socialismo pactaba y pacta con el nacionalismo más excluyente, aislando con ello a las llamadas fuerzas constitucionalistas; debe recordarse que cuando la banda terrorista mataba, el presidente socialista Zapatero negociaba con el terrorismo.
La clase política de este país es muy olvidadiza. No recuerda actos pasados. Debería asumir el pasado, desarrollar el presente, para comenzar el futuro.
