
El Parlamento vasco acaba de rechazar la propuesta de Bildu por la que se pretendía que el Día de Navarra, 3 de diciembre, fuera el día de Euskadi. En un claro intento, como todos los que lleva Bildu, por hacer desaparecer la singularidad navarra, se ha querido minimizar la festividad de San Francisco Javier, patrono de los navarros, y de Navarra anteponiendo una celebración hueca, vacía, “sin oficio ni beneficio” como sería el del Día de Euskadi, que no tendría ninguna justificación histórica para la Comunidad Autónoma Vasca (CAV).
Por todos son sabidos los continuos intentos de Bildu, aquí en Navarra, curiosamente apoyados por la coalición Geroa Bai-Podemos-I-E, por hacer desaparecer esta comunidad foral. No extraña la presentación, por tanto, de dicha propuesta. Aquí ya se aprobó en su momento que el día 3 de diciembre, además de ser el Día de Navarra, fuera también el día del ‘euskera’.
Mientras que Bildu esté en las instituciones, este tipo de medidas serán el santo y seña diario de la actividad política. Eliminar la singularidad navarra, para esconderla frente a otras realidades, es la labor que tiene Bildu. Sabe Bildu que no le queda otra. Sabe que a los meses de gobernar, el Partido Nacionalista Vasco, le expulsó de las tareas de gobierno en Guipúzcoa y que en el resto de territorios de la CAV no le permite apenas tareas de gobierno. Por lo tanto, queda convertido en el hacedor de propuestas peregrinas como la presentada y rechazada ahora. Bildu, no obstante, ya ha declarado que volverá a poner sobre la mesa dicha propuesta.
Cosa diferente es la que acontece en Navarra, puesto que Bildu sustenta, forma y es parte, del nacionalismo que gobierna Navarra y, aquí si que se le permiten cosas que en la CAV no. Navarra para el nacionalista PNV supone mucho, es su “joya de la corona”. Como aquí depende de Bildu para gobernar, se le permite todo. Anteponer el día del ‘euskera’ al Día de Navarra y de San francisco Javier, patrono de Navarra, es buena muestra de ello.
Queda por ver, si en algún momento, el Partido Socialista de Euskadi, contrario a las propuestas de Bildu en la CAV, cambiará algún día de parecer. Será entonces cuando la verdadera cara del nacionalismo del PNV y de Bildu, saldrá a la luz. Es de esperar, por el bien de todos, que esto no suceda nunca.
