La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha apelado hoy en Euskadi al «diálogo» y al acuerdo como método de trabajo entre las administraciones, cada una con su «propia voz» pero sin «imposiciones»
La vicepresidenta ha realizado estas declaraciones en Vitoria en el acto de jura de Javier de Andrés como nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco en sustitución de Carlos Urquijo y que ha presidido.
Un acto al que no ha asistido el presidente vasco, Iñigo Urkullu, por considerar que la figura del delegado del Gobierno «no tiene sentido». También han declinado asistir Bildu y Podemos. Si han estado presentes, sin embargo, el consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, Josu Erkoreka (PNV), y el titular del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, Iñaki Arriola (PSE-EE), además de una delegación del PP vasco encabezada por su presidente, Alfonso Alonso.
La vicepresidente debe aproximar posturas para la retirada de varios recursos del Ejecutivo central contra cuatro leyes vascas: la Ley Municipal, la de Adicciones, la de víctimas policiales y la de Iniciativa Legislativa Popular. Además de negociar cuestiones relacionadas con las diferencias en torno al Cupo vasco y el retraso de las obras del Tren de Alta Velocidad.

