Cuando se produce infección o daño en los tejidos, el organismo reacciona y activa la respuesta inmune inflamatoria, que rechaza la infección y repara el tejido dañado, sin embargo el exceso de inflamación puede ser perjudicial. Ahora, un trabajo identifica un mecanismo para evitarlo.
La descripción de este nuevo sistema de control de la inflamación, que permite manejar el daño asociado a la respuesta inmunitaria, se publica en la revista Science, en un artículo liderado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).
Precisamente, este trabajo identifica que las células dendríticas, además de ser esenciales para dirigir la respuesta específica de los linfocitos T -leucocitos esenciales para eliminar infecciones-, también pueden controlar la infiltración de los neutrófilos en los tejidos y atenuar así la inflamación para evitar un daño excesivo en los tejidos.