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El vibrante periodismo de ciencias

El pasado 11 de Mayo de 2018, el artículo titulado “El ministro y la “vibrante” ciencia española”, escrito por la periodista Patricia Fernández de Lis, fue publicado en la sección Opinión de El País. Con más de 20 años de experiencia como periodista de economía, ciencia y tecnología, la autora se deja caer con un artículo cuyo contenido es el típico que podemos leer en estos últimos años, centrado en la crítica al gobierno o político de turno por la pobre inversión en la I+D española, las trabas burocráticas o la ignorancia sobre el estado del arte (entiéndase arte como ciencia). Más de lo mismo y nada nuevo que aportar. En este caso le tocaba al exministro Román Escolano, del quien dice que “no sabe nada del estado real de la investigación española, o bien lo conoce perfectamente pero no le importa mentir, dada la escasa importancia que se le da en este país a lo que le ocurre a la ciencia”.

 

De esta autora, debido a su dilatada carrera periodística y cargada de premios (La Asociación Española de Científicos le ha concedido recientemente una de sus Placas de Honor de 2018 por Materia), cabría esperar artículos más elaborados y originales, que aporten algo nuevo al estado actual de la ciencia española detectando otras debilidades más críticas. Pero más bien parece que es la autora, tras tantos años de experiencia, quien no se entera de qué le pasa a la ciencia española, y se posiciona en la situación más cómoda, segura y ventajista, repitiendo lo mismo de siempre. De hecho, ya se le publicó en El País (17 de Diciembre de 2017) el artículo titulado “La ciencia merece en España algo más que excusas” que vuelve a disparar de nuevo contra el gobierno por la baja inversión en I+D.

 

Estimada periodista, no solo culpe al Ministro de no saber qué pasa en la ciencia española, y analice su periodismo que lejos de ser vibrante, aburre y desmoraliza a los investigadores que realmente creemos en la ciencia como base del desarrollo de la sociedad  y no como una herramienta funcionarial para subsistir económicamente. ¿Realmente cree que los miles de investigadores en el extranjero (entre los cuales me incluyo) no podemos ni queremos volver por los motivos que describe (sistema empobrecido, deprimido y lastrado por años de recortes y absurda burocracia)? Se equivoca y mucho. No queremos volver a un sistema podrido donde la dedocracia, el coleguismo y red clientelar impera libre y sin control. No queremos volver porque sabemos cómo se las gastan los gestores científicos, que en algunos casos parecen verdaderos depredadores políticos. ¿Todavía cree que el enemigo de la ciencia sigue siendo el gobierno de España? Le recuerdo las irregularidades recientes del rector de la Universidad Rey Juan Carlos (Adiós al rector que plagió hasta a su padre, El País, 15 Febrero 2017), la mafia en la firma de masters que derrotó a Cifuentes (Cristina Cifuentes dimite como presidenta de la Comunidad de Madrid, El País, 25 Abril 2018), los datos falseados de estudios corazón de la investigadora Susana González (Despedida una científica premiada con dos millones de euros de la UE, El País, 7 Marzo 2016), etc.

 

Para algunos periodistas de este país, todavía no ha quedado suficientemente claro que un alto porcentaje de investigadores trabajando en el extranjero huyeron de España no por la mala política del gobierno en materia de I+D, sino fundamentalmente por la mala gestión científica en los politizados Centros de Investigación y Universidades públicas españolas (¿Cuántos rectores deberían dimitir?, Navarra Información, 27 Febrero 2017; La universidad como chiringuito, El País, 8 Abril 2018). Sin embargo, con el nuevo panorama político fruto de una moción de censura y la llegada del nuevo Ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, con intenciones claras de subir el presupuesto en I+D, albergo la esperanza que estos periodistas aparten sus miras telescópicas del Gobierno y disparen a la propia estructura científica. Estamos impacientes de que llegue un nuevo periodismo científico vibrante.

Antonio Moreno Herrera, investigador Científico

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