La ciudadana Lorena Bernal, diputada de Cs, se sorprendía ayer de cómo el Gobierno de Rajoy iba a posibilitar hoy, que un racista catalán vaya a ser investido presidente del Gobierno de Cataluña. Su sorpresa venía porque los votos de los parlamentarios ausentes, Puigdemont y Comin, iban a valer para investir al nacionalista Torra, ya que el Gobierno de este país no había hecho nada para evitarlo.
Lorena Bernal o no sabe o no quiere decir que a Rajoy solo le interesa en estos momentos aprobar sus Presupuestos. Como para ello necesita levantar el 155 de Cataluña -condición del PNV para apoyarle-, necesita que haya un Gobierno, da igual cómo y de que manera, pero que haya. Cataluña, para Rajoy, sigue bien su marcha.
Las declaraciones del Delegado del Gobierno de España en Cataluña, Enrique Milló, ayer también, caminaban en ese sentido, ya que, declaraba que iba a dialogar con el Gobierno catalán, estuviera quien estuviese.
Los partidos políticos deberían antes de firmar pactos, “mirarse un poco al ombligo”, ya que, por conseguir un objetivo, dejan sus principios y su ideología “aparcados”. Confían, luego, en sus eternos votantes. El problema es que cada vez son menos. Así les va.

