Desde que el gobierno nacionalista vasco llegó al gobierno de Navarra, la educación en esta comunidad ha ido de mal en peor.
La acusada tendenciosidad de un gobierno solamente preocupado en el euskera ha hecho que hoy el sector educativo navarro sea el que produce, por ejemplo, un mayor fracaso escolar.
La constante criba que este gobierno ha tenido con el funcionariado educativo – todos los cuadros de mando se han cambiado- ha hecho que la consejería de educación de este gobierno no sepa a donde dirigir sus iniciativas, salvo, eso sí, al fomento del euskera.
Cuando una consejería de gobierno falla tanto, cuando uno de los principales partidos políticos del arco parlamentario acusa, clara, meridianamente, a su máximo responsable de mentir, “algo huele podrido en Dinamarca”.
Los ciudadanos navarros se merecen tener un sector en el que se pueda confiar. Sus dirigentes tienen que gobernar para todos los miembros de la comunidad educativa . Toca asumir responsabilidades.

