La provisión de un centro operaciones a modo de “cerebro” y el desarrollo de las capacidades mediante la imitación son esenciales en el proceso de hacer a los robots humanoides más parecidos a los humanos, según varias investigaciones publicadas en Science Robotics.
Ambas vías emergentes son las escogidas para el progreso de estas máquinas en la adaptación al entorno, impredecible y complejo, ya que los prototipos suelen ser probados en contextos controlados y experimentales, según un comunicado de la publicación especializada.
Junto con el aprendizaje por imitación, los modelos de simulación fueron otro de los elementos escogidos como componentes “clave” para la creación de humanoides más humanos por Jun Morimoto, del Instituto de Investigación Internacional de Telecomunicaciones Avanzadas de Kyoto, en Japón.
Un robot humanoide es un robot diseñado para simular la forma y los movimientos de un ser humano.
Un diseño humanoide puede tener fines funcionales, tales como la interacción con herramientas y entornos humanos, con fines experimentales, como el estudio de la locomoción bípeda, o para otros fines. En general, los robots humanoides tienen un torso, una cabeza, dos brazos y dos piernas, aunque algunas formas de robots humanoides pueden modelar sólo una parte del cuerpo, por ejemplo, de la cintura para arriba. Algunos robots humanoides pueden tener cabezas diseñadas para replicar los rasgos faciales humanos, tales como los ojos y la boca. Los androides son robots humanoides construidos para parecerse estéticamente a los humanos. Los robots humanoides actualmente son usados como herramienta en investigaciones científicas.


