Últimas noticias

La “Manada”

La violencia que se ejerce sobre la mujer no es sólo a través del asesinato, también desde el acoso sexual, desde las agresiones sexuales, incluso desde algo tan arraigado en nuestra sociedad como comentarios zafios, chistes machistas, piropos, etc etc

Cuando un macho decide piropear a una mujer acaso sabe si ésta lo desea, si realmente no lo considera una falta de respeto, una intromisión intolerable?. Cuando un grupo de machos cuenta chistes ofensivos contra la mujer, acaso no entienden que es igualmente una falta de respeto?

Quizás una de las manifestaciones más graves de estas agresiones, que pueden considerarse un escalón inferior al asesinato aunque no lo sean, es la violación. Gravedad incrementada cuando esta se produce, en grupo, en manada, más como supuesta diversión, humillación que para el puro placer sexual.

El juicio que se ha desarrollando en Pamplona por la violación de cinco jóvenes sevillanos a una joven madrileña de 18 años, ha puesto en primera página de los medios de comunicación, de los comentarios de café este gravísimo aspecto.

Una sociedad generalmente morbosa en muchos casos se ha recreado en los elementos más oscuros de la misma, pero si escarbamos un poco veremos el dramático sufrimiento de esa joven mientras cinco supuestos canallas la usaban supuestamente en contra de su voluntad.

Una sociedad que reclama el derecho a la inocencia y a que tengan un juicio justo, ha puesto el listón muy alto, quizás demasiado, en los aspectos garantistas, quizás en detrimento de la víctima. Se abre así un debate que debiera ser profundo sobre este otro aspecto.

Quien escribe estas líneas no tiene ninguna duda de que la víctima fue agredida contra su voluntad, tengo derecho a pensarlo, porque yo también la creo. Creo su versión, creo en que las consecuencias han sido y probablemente sean por mucho tiempo extremadamente graves para ella y por tanto que esas cinco alimañas deben pagar con la máxima pena su canallada, así, sin el supuesto esta vez.

Pero lo que debiéramos interrogarnos es sobre qué tipo de sociedad estamos creando en la que cinco jóvenes educados, con buen porte, simpáticos y supongo que con labia, que en una sociedad tan abierta pueden conseguir satisfacer sus necesidades sexuales o afectivas con una relativa facilidad, acaban violando en grupo a una mujer.

¿Cómo es posible? ¿Qué mecanismos están fallando? Leyendo sus comentarios de antes y después, o que probablemente lo hayan repetido en otras ocasiones empleando drogas para acabar con la resistencia de la víctima, nos debe hacernos interrogar: ¿Qué está pasando? ¿Cómo es posible esa falta de respeto y empatía? ¿Son éstos los nuevos asesinos en serie?

Los poderes públicos no sólo debieran estar dispuestos a trabajar en campañas de prevención, de ayuda a las víctimas, sino hacer un plan estratégico en los centros educativos, en las familias, para erradicar esta lacra. No sólo los 25 de Noviembre como el que ha pasado sino todo el año durante muchos años, de lo contrario estaremos creando un monstruo que nos acabará devorando.

Con ETA se acabó cuando la campaña contra su violencia de los cuerpos y fuerza del estado, la presión judicial y la colaboración internacional se vieron acompañadas por un trabajo eficaz en la base social que la apoyaba, o sea en el lugar de donde nace el problema. En este debiera ocurrir lo mismo.

Que no haya más “manadas”, más canallas dispuestos a agredir de una u otra manera a una mujer y si los hay que exista una Justicia justa que les castigue de manera contundente y la sociedad les excluya, les margine. Eso espero y deseo, con la noticia reciente de negarles la salida de prisión con fianza que habría provocado un autentico escándalo social.

Prevención, apoyo a las víctimas y castigo a los culpables.

José Luis Úriz Iglesias, ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE

Articulo anterior SIDA: ¿estamos haciendo lo suficiente?  

About The Author

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *