
Los dirigentes de los países BRICS, que representan el 40 % de la población mundial, se reafirmaron hoy en la necesidad de que haya «una economía mundial abierta e inclusiva que permita a todos los países y pueblos compartir los beneficios de la globalización» y se opusieron firmemente al proteccionismo.
Los BRICS destacaron además la importancia de mejorar la cooperación contra la corrupción dado «el impacto negativo» que esta tiene «en el desarrollo sostenible» y apostaron por crear mecanismos que luchen contra la existencia de «riqueza ilícita escondida en jurisdicciones extranjeras».
En otro punto, China y Rusia, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se comprometieron a apoyar a Sudáfrica, India y Brasil en su aspiración de tener mayor papel en la ONU y reiteraron la necesidad de «una reforma completa de las Naciones Unidas, incluyendo su Consejo de Seguridad».
En su intervención de esta mañana, el presidente chino anunció que su país destinará 500 millones de yuanes (76 millones de dólares) a un plan para incrementar la cooperación económica y tecnológica con las otras naciones BRICS.
Xi añadió que China contribuirá con 4 millones de dólares para el establecimiento de las instalaciones del Nuevo Banco de Desarrollo, el «Banco de los BRICS», cuyas obras comenzaron el pasado sábado en Shanghái, la capital financiera de China.
Aunque la sesión plenaria dio por concluida la cumbre entre las cinco potencias, mañana se celebrará un diálogo entre este bloque y los líderes de México, Guinea, Tailandia, Egipto y Tayikistán, que también han viajado a Xiamen.
En la resolución de hoy se informó que la próxima cumbre de los BRICS se celebrará el próximo año en Sudáfrica.

