
Cuando un Presidente del Gobierno llama a la movilización de sus ciudadanos o bien, no sabe como atajar un problema, o bien «lanza balones» fuera. En el caso del presidente Rajoy, las declaraciones que realizó ayer en relación al proceso independentista catalán, más pudieran parecer lo primero.
Rajoy empieza a darse cuenta de que «amigos» catalanes van muy en serio y que no parece que vayan a variar un ápice en su hoja de ruta, cual es la celebración de un referéndum de independencia. Rajoy ve cómo el llevar a los dirigentes catalanes a juicio por este tema, no importa lo más mínimo a los independentistas. Es más, parecen y se transforman en unos «cuasi» mártires cuando van y sufren el juicio.
Cuantas veces se ha dicho en este foro que poco importa al independentismo incumplir las leyes. Son leyes que ya no reconocen, por lo tanto, qué más da no hacerles caso.
Rajoy va a tener que tomar decisiones contundentes ya. Incluso aún le va a quedar una bala en la recámara antes de la aplicación del 155 de la Constitución Española, que no es otra que mediante un decreto anular las competencias de interior del Gobierno catalán, con lo que los mossos de scuadra quedarían bajo el mando del gobierno central y mediante las ordenes adecuadas impedir la celebración del famoso referéndum. Los mandos de los mossos en su día ya dijeron que ellos iban a obedecer solo órdenes.
Cada día que pasa peor se pone para el Gobierno de España la situación en Cataluña. Cuando todo sea inevitable, ¿actuará el gobierno?

