La presencia ayer en el homenaje del concejal asesinado por la banda terrorista ETA, hace 19 años, Tomás Caballero, de todos los grupos políticos presentes en el Ayuntamiento de Pamplona, incluido Bildu -el actual alcalde es de este partido- supone una novedad que no se había dado en los 18 años anteriores.
Sin embargo, y dentro del rasgo positivo que ha supuesto este hecho, de Bildu se espera que de una vez por todas condene los asesinatos y la violencia etarra, les exija pedir perdón a sus víctimas, arrepentimiento verdadero, que se disuelvan y que ayuden a esclarecer todos sus asesinatos, todavía 300 sin resolver.
Mientras esto no ocurra y mientras su postura contra el terrorismo etarra siga siendo tan tibia, no podrá considerarse a Bildu un partido como todos los demás, sino más bien lo que ha venido siendo siempre.
Si el alcalde Asirón, ha considerado acudir a este homenaje, es hora ya que, desde el cargo político los bildutarras, asuman los errores etarras, condenen y amparen de una vez por todas a las víctimas de estos asesinos. Sería indignante que mañana o pasado, Bildu volviera a las andadas.


