
La boca es el primer eslabón del proceso digestivo y lo que comemos influye considerablemente en nuestra salud oral. Uvas, limón o vino tinto –con moderación- son algunos de los alimentos que mejor les sientan a nuestros dientes, según un experto odontólogo.
La salud de nuestros dientes y encías depende de nuestra alimentación. Además del calcio y la vitamina D, otros minerales y vitaminas juegan un papel esencial para los dientes y encías: fósforo, flúor, vitamina A, B y C.
La alimentación es determinante en nuestra salud general. Lógicamente, también influye en el estado de nuestra salud bucodental.
– Vitamina B12: se encuentra en carnes, vísceras, huevos, pescados y productos lácteos. Mejora las glositis. Parece ser que corregir los déficit de vitamina B12 mejora las periodontitis.
Caprichos que no son malos
Hay unos alimentos que aparentemente parecen muy perjudiciales para nuestra salud y para nuestros dientes, pero se ha demostrado que varios de estos ‘alimentos prohibidos’ cuidan nuestra boca. El vino tinto, el chocolate y la cerveza, consumidos con moderación, aporta muchos beneficios a nuestra salud bucal
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El vino tinto (siempre con moderación) puede beneficiar directamente a los dientes. Además de aportar una gran cantidad de aportes buenos para nuestra salud engeneral, una de sus últimas cualidades conocidas es la prevención de las caries.
El chocolate, sorprendentemente, también tiene bondades para nuestra boca. Esta tentación difícil de resistir mejora la salud bucodental, gracias a la teobromina, un componente que ayuda a mineralizar al esmalte reduciendo así la sensibilidad dental.
Dentro de las cervezas, hay que distinguir entre las negras y las claras o rubias, donde las éstas últimas son más beneficiosas para nuestros dientes, ya que, proveen al organismo de nutrientes esenciales para la fortaleza de la dentadura, como el silicio y el calcio, especialmente las que son artesanales. Además, las rubias, contienen más lúpulo, un componente antioxidante que ayuda a combatir las bacterias y hongos que dañan la boca. Además tiene propiedades antiinflamatorias.
Los condimentos
Qué mejor que aportar sabor a nuestros menús con condimentos, y si encima son saludables para nuestra salud, mucho mejor. En ocasiones muchas especias ayudan a combatir efectos negativos de otros alimentos, como es el caso del perejil, la albahaca y la menta, que contrarrestan el efecto del ajo, la cebolla y el jengibre y -consumido en dosis pequeñas neutralizan el mal olor.
Los enemigos de los dientes: ¡No abuses de ellos!
Zumos
El zumo de cítrico es una opción muy sana en la dieta y no deberíamos evitarlo, pero la exposición a los ácidos que contienen, puede acabar dañando el esmalte provocando mayor sensibilidad y más riesgo de sufrir caries. Una buena opción es mezclarlo con otras frutas y hortalizas no tan dañinas para el esmalte (verduras o frutas más suaves) que compensen el efecto de los cítricos.
Bebidas carbonatadas
Los refrescos con gas desmineralizan el esmalte. Si se consumen, es recomendable un buen enjuague después.
Los alimentos y bebidas a temperaturas extremas
Las bebidas y/o alimentos muy calientes y bebidas y/o alimentos muy fríos, aumentan la sensibilidad dental e inflaman los vasos sanguíneos del interior del diente. Por ello, ingerir alimentos o bebidas templadas es positivo para nuestra dentadura, los cambios bruscos no son nada recomendables.
Azúcares
Obviamente el consumo de azúcares no se puede eliminar, pero sí reducir su consumo, porque producen caries. Una opción es sustituir su ingesta por edulcorantes naturales, como la miel, que además, posee propiedades antibacterianas.
Café y salsas
Para el desayuno, no abuses del café, ya que tiñe el esmalte. El kétchup, la salsa de soja y el vinagre balsámico, al igual que el café, también tiñen el esmalte.
La cebolla y el ajo
Ten cuidado con estos vegetales bulbosos, porque favorecen el mal aliento. Es recomendable contrarrestar este efecto con el consumo de otras especias como el perejil, eucalipto, romero, albahaca y menta.
Las patatas ‘chips’
Las patatas fritas de bolsa desgastan el esmalte, ya que contienen almidón, que se transforma en ácido y ataca el esmalte. Si no se puede resistir el deseo de este picoteo, es importante lavarse bien los dientes después, asegurándose de eliminar todos los restos de este alimento y utilizar, a ser posible, hilo dental, para evitar la formación de placa.
Cuidarse y tener buenas rutinas es un básico para tener una buena salud, recuerda que nunca debemos olvidar que la salud, empieza por la boca.

