La escritora vasca Espido Freire ha sido la ganadora del Premio Azorín de Novela 2017, convocado por la Diputación de Alicante y la editorial Planeta, por su novela «Llamadme Alejandra», un relato basado en la vida de Alejandra Románova, la última zarina del Imperio Ruso.
La autora había presentado su obra bajo el seudónimo de Dolores Fernández de Seoane y un presunto título para su libro de «Mi nombre era Alix-La última zarina».
Durante su discurso, Freire ha explicado que su trabajo comenzó «con una obsesión» por la vida de Románova, «una mujer que lo tenía todo para ser feliz, pero no lo fue».
En este sentido, ha detallado que «era rica, noble y guapa» pero que vivió «constantemente luchando contra la muerte y la enfermedad», y que era «odiada en su pueblo» porque «siempre la consideró extranjera».
Además, estuvo «atormentada por la melancolía y se empeñó en una lucha imposible, la de salvar a su hijo menor», todo ello con el duro peso de ser la nieta de la mujer más poderosa del mundo en aquella época: la reina Victoria.
En definitiva, «intentaba aferrarse como podía al mundo, algo que, en cierta manera, es lo que hace ahora un escritor, se encierra en su mundo intentando sobrevivir», ha subrayado. EFE
Se cumple medio siglo de la muerte de Azorín, figura clave del 98

