
El ex presidente del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, alias MAFO, acaba de ser imputado por la judicatura como responsable de lo sucedido con Bankia, al haber obviado los informes que avisaban de la quiebra que iba a sufrir la entidad.
MAFO, fue nombrado por el entonces presidente del gobierno Zapatero, quien, por aquel entonces, “negaba la mayor”, cual era la enorme crisis económica en la que se estaba instalando este país. Hay que recordar que durante casi dos años, el gobierno socialista de entonces se negó a aplicar ninguna medida correctora contra la crisis y que, precisamente MAFO, fue uno de los responsables de ello al seguir los postulados gubernamentales sin solicitar medida alguna contra la crisis.
La no adopción de medidas provocaría, por ejemplo, la adopción por parte de los bancos del “timo” de las preferentes, que a tantos usuarios de la banca ha perjudicado, o también que el rescate bancario (bueno a las cajas-político-gestoras-de control) llevado a cabo en España, fuese mucho más alto de lo esperado.
Con MAFO cae una de las personalidades más influyentes de aquella época y muestra cómo la llamada corrupción económica estuvo presente también en los comienzos de la crisis económica, crisis que aún, por cierto, se sigue sufriendo en este país.


Llevo mucho tiempo preguntando -incluso en FAES 2015, al propio Ministro de Justicia, Rafael Catalá- si no sería de aplicación a Rodríguez ZP el artículo 102.2 de la Constitución Española. Este asunto de Bankia; la venta de oro a muy bajo precio -para poner un parche a su desastrosa gestión-, la negación repetida -mentiras incluidas, suyas y de Solbes- de la crisis económica que acabó en ruina y quiebra; el desastre educativo y moral en el que ha sumido a la sociedad española; su negociación con ETA -casos 11-M y Faisán incluidos-; su invitación al nacionalismo separatista -«Pascual, aprobaremos lo que venga del parlamento de Cataluña»-; etc., etc., etc., creo que sustentan esa pregunta.